Una ciudad, un número de teléfono, dos servicios de emergencia y algo de polémica

Imagine que, caminando por una calle de Madrid capital, se encuentra mal y se desvanece. Algún transeúnte llamará al 112, el número de emergencias universal. Al otro lado de la línea, un operador preguntará dirección, síntomas, etcétera, y probablemente pasará el aviso al SAMUR para que envíe una ambulancia. Pero si le sucede lo mismo en su piso de Madrid y un familiar llama al 112, los que llegarán a su casa serán los sanitarios del Summa.

Usted, ciudadano, quizá ni se fije en la marca. Lo que le importa es que le atiendan. Rápido y bien. Sin embargo, la coexistencia de dos dispositivos de emergencias, el SAMUR del Ayuntamiento y el Summa de la Comunidad, ha dado lugar en los últimos días a un intenso cruce de declaraciones políticas.

En plena precampaña, el PSM ha propuesto unificar los dos cuerpos. El Ayuntamiento y la Comunidad dicen que ni hablar. La propuesta de José Manuel Freire, exconsejero de Salud vasco y número 17 en la lista del socialista Tomás Gómez a la Asamblea, consiste en unificar en un consorcio los dos servicios. «Integración o unificación no significa absorción de una organización por otra», precisa. «Se trata de crear un modelo avanzado de coordinación de las dos redes, que puede pasar por crear un consorcio entre las Administraciones siguiendo un modelo de éxito como el Consorcio de Transportes».

Según los socialistas, la integración mejoraría la calidad, la cobertura y la eficiencia del servicio. En el Ayuntamiento, la edil socialista Carmen Sánchez Carazo, cercana a las tesis de Tomás Gómez, cree que hay que estudiar detenidamente las funciones de cada uno y tratar de coordinar para evitar duplicidades de servicio. Lo cual, según la concejal, no implica la desaparición de la marca SAMUR. Desde el PSM regional insisten: «Hay problemas y duplicidades».

Unos problemas que para el Ayuntamiento y la Comunidad no existen. «Siempre es posible mejorar, pero la coordinación es buena», asegura un portavoz del Summa. El 112, organismo autónomo dependiente de la Comunidad, se encarga de distribuir las llamadas de emergencia entre los dispositivos. Fuera de Madrid, acude el Summa. En la capital, la regla básica es: calle, SAMUR; domicilio, Summa. Con excepciones. «No tiene sentido que si a un señor le está dando un infarto en Vallehermoso, 5, al lado de una base del Summa, se avise al SAMUR», explica el portavoz de los primeros.

Con los años, el protocolo inicial, herencia de un acuerdo de colaboración firmado a principios de los noventa, se ha ido puliendo. Ahora es un libro poblado de casuística variada. No hace mucho que, por ejemplo, se decidió que si a un domicilio acudían los bomberos del Ayuntamiento, lo lógico era que les acompañara el SAMUR, ya que los dos dependen de la misma Administración y están más acostumbrados a trabajar juntos. Sería el caso de un anciano intoxicado por el humo de un incendio en su casa. Asimismo, el SAMUR es el que actúa cuando el accidentado está en un lugar público de la capital: por ejemplo, un centro comercial, o un gimnasio. También ayuda cuando se necesitan todos los medios posibles, como en los grandes siniestros: el avión de Spanair que se estrelló en Barajas o el 11-M son dos ejemplos. Pero el accidente laboral de un obrero en una fábrica lo cubre el Summa. Parece complicado definir funciones, pero la coordinación ya dura años. Y en los casos de duda, los jefes de guardia de los dos servicios resuelven sobre la marcha quién es el que va.

Pocas veces se ha visto tan enfadado al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, cuando en una rueda de prensa reciente le preguntaron por esa hipotética unificación: «Es una agresión a los madrileños», clamó. «Si hay algo de lo que nos sentimos orgullosos es del SAMUR, al que hemos dedicado recursos económicos, formación profesional y participación ciudadana a través del voluntariado», añadió.

El candidato de UPyD a la alcaldía de Madrid, David Ortega, sí cree que hay «descoordinación» entre ambos cuerpos. Este miércoles, tras reunirse con técnicos del SAMUR, aseguró que esta se debe a la «tensión entre sus responsables» y lamentó que esté «afectando a los ciudadanos». El servicio municipal es la joya de la corona del Consistorio. Los usuarios lo valoran bien y al Ayuntamiento le reporta titulares. «Es muy mediático, todo lo que hace trasciende mucho», aseguran fuentes del sector. «Quizá por eso recibe más apoyo institucional». Tiene muchos medios, tanto materiales como humanos.

El Summa es un caso aparte. Sus funciones son mucho más variadas. Además de las emergencias, el servicio regional coordina el transporte sanitario, que supone más de 1,5 millones de traslados al año. Tanto el programado, el que lleva a pacientes al hospital a hacerse pruebas, a consulta o a diálisis y los devuelve a casa, como el no programado (cuando un paciente recibe el alta en un hospital pero no puede irse por sus propios medios). Lo coordina, pero no lo presta, ya que destina casi una tercera parte de su presupuesto a contratar a empresas privadas de ambulancias. El Summa también gestiona los centros de urgencias extrahospitalarias y hace atenciones a domicilio. El consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, también está en contra de la unificación. El servicio, aseguró la semana pasada, «funciona desde hace años con un reparto de tareas bien delimitado y bien coordinado».

En la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), a la que pertenecen profesionales que trabajan para los dos servicios, están de acuerdo con el Ayuntamiento y la Comunidad. «Los profesionales no están por la labor de unificarse», asegura Francisco Aramburu, vicepresidente de la sociedad. «En una comunidad autónoma tan grande y tan compleja, tener dos dispositivos de emergencias aumenta la eficiencia y la eficacia», añade. Asegura que cuando se trata de gestionar emergencias hay que tener en cuenta las poblaciones -3,5 millones la capital; 6,5 millones la región-. Y explica que es preci-samente la especialización (la emergencia en vía pública, por ejemplo, en caso del SAMUR) en determinadas situaciones lo que mejora la prestación del servicio. «No hay ventaja en la unificación», concluye.

Pese a la coincidencia, la representante del Summa en el sindicato médico Femyts envió esta semana una carta al alcalde de Madrid para explicarle a qué se dedica el servicio, «ya que por sus declaraciones, parece que su única función sea el transporte sanitario».

Fuente

Post con la Carta de la representante del Summa 112 de Femyts

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