¿Por qué no reutilizar las botellas de plástico?

Cada día somos más conscientes de que tenemos que cuidar del medio ambiente, y con ello, reciclamos todo lo que podemos y procuramos gastar menos. Sin embargo, aunque queramos reutilizar nuestros residuos, en ocasiones no es nada conveniente. Un claro ejemplo son las botellas de plástico.

Con la salud no se juega, y aunque el agua mineral es muy saludable, no es nada ecológico recurrir a ella todos los días si la compramos embotellada. Las botellas de plástico son un fácil recurso de ahorro, al poderlas rellenar varias veces, pero pueden jugarnos una mala pasada. La composición de estos plásticos hace que, conforme los utilicemos,  vayan desprendiendo elementos tóxicos.

Puedes identificar el material con el que está fabricado la según el número que tenga grabado en la base de la botella.

  • Las botellas marcadas con el número 1 (PETE; tereftalato de polietileno o plástico PET), sólo deben ser utilizadas una vez.
  • Las botellas marcadas con el número 3 (PVC o Vinilo) pueden desprender bisfenol A y ftalatos.
  • Las botellas marcadas con el número 6 (espuma de poliestireno), pueden liberar estireno si se utilizan para calentar líquidos (o alimentos, si se trata de recipientes) por encima de los 80ºC. Esta sustancia daña el sistema nervioso.
  • Las botellas marcadas con el número 7 (Otros materiales), suelen estar compuestas por Lexan. Deben evitarse a toda costa, pues desprenden bisfenol A.
  • Las botellas más seguras están marcadas con los números 2 (HDPE; polietileno de alta densidad), el 4 (LEPD; polietileno de baja densidad), y el 5 (PP, polipropileno).

Tienes alternativas más cómodas, ecológicas y mucho más saludables. Por ejemplo, un termo de acero inoxidable, que no sólo no desprende sustancias nocivas, sino que también te ayuda a mantener la temperatura de tus líquidos, o una botella de cristal, si quieres tener siempre agua en la nevera. Si lo que deseas es evitar el agua del grifo dispones de jarras con filtro, aunque si tienes la suerte de vivir en zona montañosa, la mejor opción es recurrir al agua de manantial, recogida por tí mismo.

Fuente: Blog de Es-Fácil

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