España, a la cabeza de la UE en muertes

divad112 escribio: “Un informe revela que podrían salvarse 600 vidas al año si se mejorase y regulara por ley el tiempo en que los servicios de emergencia deben acudir a un siniestro.

España figura entre los primeros países de la UE con más muertos por cada 100.000 habitantes. La cifra podría reducirse un 11% con una correcta asistencia de emergencia en carretera.”

Madrid- En doce minutos pueden suceder muchas cosas. Salvar vidas es una de ellas. Esto es lo que ocurre en determinados países europeos como Alemania, Reino Unido o Dinamarca, donde la legislación tiene establecido un tiempo mínimo de asistencia estimado en 12, 8 y 5 minutos respectivamente, para los heridos en accidentes de tráfico.Sin embargo España, que puede presumir de poseer uno de los mejores sistemas sanitarios, se muerde la lengua en lo que a materia de emergencias en carretera se refiere, pues no existe en el país una referencia por ley al tiempo mínimo de asistencia. Y si a este hecho le añadimos la carencia de un control central de las unidades médicas, nos encontramos con una situación verdaderamente peligrosa. Tanto es así, que ha llegado a triplicar la mortalidad en accidente del Reino Unido y a duplicarla en Alemania.

En el continente, las colisiones provocan alrededor de1.708.000 heridos y 38.726 muertos anualmente. En España, estos accidentes generan 164.827 heridos y 5.317 fallecimientos.

De esta forma lo refleja el último del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) sobre el índice de mortalidad en las carreteras españolas, que resalta cómo en el resto de Europa, por el contrario, se mantiene controlada la situación concreta de las ambulancias y helicópteros en todo momento, lo que permite enviar la unidad más adecuada dependiendo de cada caso.

Los datos europeos concluyen, a su vez, que la probabilidad de morir en un accidente de tráfico es más elevada en España que en el resto de la UE, a pesar de que son menos los siniestros que se producen. Y es que en el país muere el 3,5 por ciento de las personas que sufren una colisión en el asfalto. Una cifra que se sitúa en el 2,2 por ciento en el resto de Europa. Es decir, somos el quinto país con más muertos por cada 100.000 habitantes ( por encima de las cifras de Suecia, Alemania y Reino Unido), según fuentes del International Road Transit Accident Database (IRTAD).

Estos datos son aún más alarmantes si observamos –teniendo en cuenta la movilidad real– que el territorio español se ha convertido en el más peligroso de la Unión Europea, con 28 muertos cada 1.000 millones de kilómetros recorridos (el doble por encima de la media).

La explicación a tan escalofriantes números, radica principalmente, en la aplicación que han llevado a cabo otros países europeos de un sistema de emergencias médicas inteligente, que permite reducir las posibilidades de morir después de sufrir una colisión.

Este sistema de emergencia es responsabilidad del Estado y está coordinado por centrales médicas que concentran todos los medios disponibles, ya sean públicos o privados, con una flota de vehículos que incorporan GPS. En definitiva, si tuviéramos un sistema de asistencia en carretera similar al germano, por ejemplo, el número de fallecidos en carretera podría verse reducido prácticamente en un 50 por ciento.Respuesta inmediata. El 66 por ciento de los fallecimientos por tráfico se producen en los primeros minutos tras el accidente, mientras que el 35 por ciento tienen lugar pasadas las cuatro horas de haberse producido el siniestro. Sin embargo, una atención de emergencia correcta lograría reducir el número de muertos en un 11 por ciento y un 12 en el caso de los discapacitados.Otro de los métodos empleados es el denominado «Stay and Play» (Permanece y Actúa), que permite asistir al accidentado en el lugar del siniestro para adelantar su tratamiento. Una vez efectuada la llamada al número de emergencia 112, se activa el equipo que realizará una llegada «in situ» para atender al herido, ya sea a través de unidades de soporte vital avanzado terrestres (UVI móvil) o aéreos (helicópteros).

. El 66 por ciento de los fallecimientos por tráfico se producen en los primeros minutos tras el accidente, mientras que el 35 por ciento tienen lugar pasadas las cuatro horas de haberse producido el siniestro. Sin embargo, una atención de emergencia correcta lograría reducir el número de muertos en un 11 por ciento y un 12 en el caso de los discapacitados.Otro de los métodos empleados es el denominado «Stay and Play» (Permanece y Actúa), que permite asistir al accidentado en el lugar del siniestro para adelantar su tratamiento. Una vez efectuada la llamada al número de emergencia 112, se activa el equipo que realizará una llegada «in situ» para atender al herido, ya sea a través de unidades de soporte vital avanzado terrestres (UVI móvil) o aéreos (helicópteros).

Alemania ya implantó en los años 70 un modelo avanzado de organización de las emergencias médicas y, desde entonces, la mortalidad en carretera se ha visto reducida en un 60 por ciento.

En España, este servicio de llamadas 112 coexiste con diferentes números de emergencia cuyo funcionamiento depende de cada Comunidad Autónoma (061, 085…) o incluso de cada municipio.

A pesar de que la Unión Europea estableció el 29 de julio de 1991 la obligación para los estados miembros de introducir el 112 como número único de emergencia europeo, su implantación en nuestro país es, una vez más, desigual, ya que se empezó a regularizar su aplicación entre el año 1996 y 1997.

Futuro de la emergencia médica. Las investigaciones en esta área no cesan. El RACC coordina en España el proyecto E–Merge que, gracias a las tecnologías informáticas, permite poner en marcha cuanto antes los dispositivos de emergencia desde el propio vehículo.De esta forma se reduce el tiempo de respuesta de la central de emergencia y se ofrecen, además, datos precisos sobre el tipo de colisión para contar así con la asistencia más adecuada dependiendo de cada caso.

. Las investigaciones en esta área no cesan. El RACC coordina en España el proyecto E–Merge que, gracias a las tecnologías informáticas, permite poner en marcha cuanto antes los dispositivos de emergencia desde el propio vehículo.De esta forma se reduce el tiempo de respuesta de la central de emergencia y se ofrecen, además, datos precisos sobre el tipo de colisión para contar así con la asistencia más adecuada dependiendo de cada caso.

Sin embargo, y a pesar de las medidas de prevención y concienciación que durante el año, especialmente en periodos vacacionales, llenan las pantallas de televisión y las emisoras de radio, la Dirección General de Tráfico (DGT) no dudó en destacar que uno de cada tres fallecidos en los 39 accidentes ocurridos durante el puente del pasado15 de agosto, festividad de la Asunción, no llevaba cinturón de seguridad. Además, el 35 por ciento tenía entre 18 y 30 años, «franja de edad de la gente joven, el futuro de nuestra sociedad» y la mitad de estos siniestros mortales se produjeron a consecuencia de «una velocidad inadecuada», según las investigaciones de los siniestros realizadas por la Guardia Civil.

Ante estos datos, el subdirector de Circulación de la DGT, Federico Fernández, observó que «lamentablemente» las previsiones en materia de accidentalidad que la semana pasada pronosticó el director general de Tráfico, Pere Navarro, «se confirmaron», ya que alcanzaron los 48 fallecidos en 39 accidentes.

Sin embargo, comparadas con las cifras registradas años anteriores en estas mismas fechas, (43 fallecidos en 2004 y 57 en 2003), Fernández consideró que «parece que hay una tendencia a la reducción bastante clara», porque aunque este año ha habido más muertes, hay que tener en cuenta que ha sido fiesta en toda España, mientras que el año pasado lo fue únicamente en cinco comunidades.

Consecuencias fatales. Efectivamente, todos los factores a los que aludió Fernández son clave en gran parte de las colisiones que tienen lugar en las carreteras. Pero lo que sin duda no hay que olvidar es, que si a esos mismos siniestros acudieran los servicios de emergencias en un periodo de tiempo inferior a los quince minutos, como ocurre en gran parte de los países de Europa, las consecuencias fatales de la falta del cinturón de seguridad o de una excesiva velocidad, se verían reducidas y podrían eliminar del quinto puesto del ranking en el número de fallecidos al territorio español.No obstante, es bien cierto que si de verdad queremos que el reloj siga contando los minutos a nuestro favor, la cautela y la prudencia deberán ser siempre nuestros compañeros de viaje.

Fuente: La Razon Digital